Este mes de octubre hemos estado metidos de lleno en el proyecto “¡Un rato con cada plato!”, una propuesta que nos ha permitido aprender un montón sobre la alimentación de una forma divertida y muy cercana. La comida no solo nos ayuda a crecer y tener energía, sino que también es un momento social en el que hablamos, compartimos y disfrutamos juntos.

Durante estas semanas hemos explorado qué comemos, cómo lo comemos y por qué algunos alimentos nos gustan más que otros. Hemos observado, tocado, olido, probado, comparado… ¡y cada día descubrimos algo nuevo!
Además, gracias a los retos semanales del fin de semana, muchas familias nos han ayudado trayendo frutas que no conocíamos. Esto nos ha permitido probar sabores nuevos y abrir la puerta a hábitos más saludables, mientras desarrollamos nuestro sentido del gusto de forma natural y divertida.
Y no solo hemos aprendido dentro del aula. A través de la observación de nuestro entorno, ¡descubrimos que en el jardín de la escuela tenemos un jinjolero! Algunas familias incluso nos trajeron jinjoles al aula, así que hemos tenido la oportunidad de probar este fruto tan especial, que la mayoría de los niños y niñas no habían saboreado nunca. Estaban encantados de descubrir algo que habían visto en el jardín, que conocían tan de cerca y a su vez, la gran mayoría desconocía el sabor.
Ha sido un mes lleno de descubrimientos, experimentos y momentos compartidos.
Seguimos aprendiendo y disfrutando… ¡bocado a bocado!





