Una visita muy especial

¡Tuvimos un día muy dulce en la escuela! La abuela de nuestra compañera Carla vino a compartir con nosotros su receta especial de bizcocho de limón. Los niños estaban muy atentos mientras nos contaba todos los secretos para que el bizcocho quedara esponjoso y delicioso.

Seguimos la receta paso a paso, escuchando atentamente.

Después, nuestro cocinero Miguel se encargó de hornearlo, siguiendo la receta al pie de la letra. Mientras esperábamos, Miguel nos enseñó cómo funciona el horno y nos explicó algunos trucos de cocina, lo que hizo la experiencia aún más interesante y divertida.

Cuando el bizcocho estuvo listo, todos los niños pudieron ver el resultado y disfrutar de la merienda: una deliciosa tarta de limón que ellos mismos habían ayudado a preparar. La combinación de historia familiar, aprendizaje y sabor convirtió la actividad en un momento muy especial que todos recordaremos.

¡No solo aprendimos a cocinar, sino que también compartimos risas, curiosidad y, por supuesto, un delicioso bizcocho!

Science en acción

En continuidad con el proyecto de octubre “¡Un rato con cada plato!”, en Science hemos seguido investigando el mundo de los alimentos desde una perspectiva más científica. Después de hablar sobre la alimentación como necesidad básica y descubrir nuevos sabores gracias a la participación de las familias, nos adentramos ahora en la parte más curiosa y experimental: las semillas y los huesos de las frutas.

Partimos de una pregunta sencilla:
¿Qué diferencia hay entre una fruta con hueso y una fruta con semillas?
A través de la observación directa, los niños y niñas exploraron el interior de diferentes frutas, comparando tamaños, texturas, colores y formas. Descubrieron que no todas las semillas son iguales: algunas son diminutas, como las de la granada; otras, suaves y gelatinosas, como las de la uva; y otras sorprendentemente grandes, como el hueso del aguacate. Esta primera etapa nos permitió generar un pensamiento más analítico y organizar la información de forma natural.

Con toda esta exploración surgió una nueva inquietud:
¿Se comportan igual todos estos huesos y semillas?

Para responderla, diseñamos un experimento centrado en un concepto clave de Science: la flotabilidad. La propuesta consistía en comprobar qué semillas flotaban y cuáles no. Para ello, utilizamos dos recipientes grandes que llenamos de agua. Pero antes de hacerlo, nos planteamos otra cuestión: ¿Cuántos litros caben en cada recipiente?
Los niños realizaron sus propias estimaciones, discutieron entre ellos, justificaron sus ideas y después contrastaron sus hipótesis midiendo de manera práctica. Este paso fue esencial para comprender que la ciencia también implica calcular, probar, equivocarse y volver a intentarlo.

Una vez preparados los recipientes, fuimos introduciendo una a una las semillas y los huesos: semillas de uva, granada, hueso de aguacate y otros materiales que los niños quisieron comparar.

Cada lanzamiento era un momento de expectación. Algunos materiales flotaban de inmediato, otros se hundían sin dudarlo y algunos parecían tomar la decisión lentamente. Las reacciones de los niños reflejaban sorpresa, alegría y, sobre todo, auténtico interés por entender por qué ocurría lo que ocurría.

A lo largo del experimento, fuimos registrando observaciones, comparando comportamientos y buscando explicaciones. De manera espontánea, los niños conectaron el peso, el tamaño o incluso la forma de los huesos con lo que pasaba en el agua, demostrando que el aprendizaje científico nace del asombro, la pregunta y la experimentación real.

Esta actividad, aparentemente sencilla, se convirtió en una experiencia completa que integró pensamiento lógico, observación, lenguaje, autonomía y colaboración. Una invitación a mirar la alimentación con otros ojos, más curiosos y más científicos, reforzando así el vínculo entre el proyecto global del mes y nuestro trabajo en Science.

Seguimos avanzando, descubriendo y preguntándonos cosas nuevas, porque la ciencia —igual que la comida— se disfruta mejor cuando se comparte.

¡Un rato con cada plato!

Este mes de octubre hemos estado metidos de lleno en el proyecto “¡Un rato con cada plato!”, una propuesta que nos ha permitido aprender un montón sobre la alimentación de una forma divertida y muy cercana. La comida no solo nos ayuda a crecer y tener energía, sino que también es un momento social en el que hablamos, compartimos y disfrutamos juntos.

Durante estas semanas hemos explorado qué comemos, cómo lo comemos y por qué algunos alimentos nos gustan más que otros. Hemos observado, tocado, olido, probado, comparado… ¡y cada día descubrimos algo nuevo!

Además, gracias a los retos semanales del fin de semana, muchas familias nos han ayudado trayendo frutas que no conocíamos. Esto nos ha permitido probar sabores nuevos y abrir la puerta a hábitos más saludables, mientras desarrollamos nuestro sentido del gusto de forma natural y divertida.

Y no solo hemos aprendido dentro del aula. A través de la observación de nuestro entorno, ¡descubrimos que en el jardín de la escuela tenemos un jinjolero! Algunas familias incluso nos trajeron jinjoles al aula, así que hemos tenido la oportunidad de probar este fruto tan especial, que la mayoría de los niños y niñas no habían saboreado nunca. Estaban encantados de descubrir algo que habían visto en el jardín, que conocían tan de cerca y a su vez, la gran mayoría desconocía el sabor.

Ha sido un mes lleno de descubrimientos, experimentos y momentos compartidos.


Seguimos aprendiendo y disfrutando… ¡bocado a bocado!

Exposición “¿Quién trabaja en la escuela?”

Durante este mes de septiembre hemos estado inmersos en el proyecto “A la escuela con mi cuerpo”, una propuesta pensada para ayudar a los niños y niñas a reconocer su entorno, orientarse en los diferentes espacios del centro y descubrir a las personas con las que convivimos día a día.

Como parte de este recorrido, hemos preparado la exposición “¿Quién trabaja en la escuela?”, un trabajo muy especial realizado por los alumnos y alumnas.

Los niños y niñas se han dedicado a observar, conocer y retratar al personal de la escuela: maestros, especialistas, conserje, personal de comedor, limpieza… A través de sus dibujos y conversaciones, han compartido qué funciones cumple cada persona y por qué su labor es importante para que la escuela funcione.

El resultado es una muestra llena de ternura, color y aprendizajes, donde cada retrato refleja no solo lo que han visto, sino también el cariño y la cercanía con quienes les acompañan cada día.

¡Ha sido muy divertido ver como trabajadores y familias intentaban adivinar quien había detrás de cada retrato!

¡Estamos muy orgullosos de nuestros artistas, su mirada curiosa y de todo lo que han descubierto!

¿CÓMO VEO A MIS AMIGOS?

A lo largo de este trimestre hemos estado trabajando sobre nuestro cuerpo. Nuestras caras han sido las grandes protagonistas en esta ocasión y hemos estado observándolas con gran ilusión.

En mi cara redondita,

tengo ojos y nariz.

Y una boca pequeñita

para cantar y reír.

Con mis ojos veo todo

con mi nariz hago… ¡Achís!

Y con mi boca yo como

palomitas de maíz.

«Aserrín»

Marta Badía y Joaquin Díaz

Para ello, en el taller de alfabetización visual hemos utilizado espejos para ver más de cerca los detalles de nuestra cara: la forma de nuestro pelo, la longitud de nuestras pestañas, nuestra lengua e incluso hemos contado cuántos dientes tenemos.

Además hemos jugado mucho con las diferentes partes de nuestras caras, ubicando cada una de ellas en su lugar correspondiente. El pelo en lo alto de nuestra cabeza, los ojos arriba cada uno a un lado, la nariz en medio de nuestra cara redondita, nuestra boca bajo nuestra nariz y nuestras orejas, una a cada lado de nuestra cara (prácticamente a la altura de nuestros ojos).

Tras ello, hablamos de nuestras diferencias y similitudes y nos dimos cuenta, de que somos iguales, puesto que todos tenemos pelo, dos ojos, dos orejas, una nariz, una boca, etc; pero a la vez somos taaaaaaaaan diferentes. Unos tenemos el pelo rizado, otros liso; algunos tenemos los ojos azules, otros marrones; otros tienen los dientes separados y otros juntos; y un sin fin de diferencias entre nosotros que tanto nos caracterizan y nos hacen especiales. Así que decidimos dibujar a nuestros amigos tal y como nosotros los vemos.

¡Os invitamos a verlo!

Alumnos/as de 4 años

EL REINO DE LA MIEL

En este trimestre, con la llegada del calor y de las flores a nuestra porchada han venido a visitarnos algunos insectos, y uno de ellos eran las abejas. Como ballenas curiosas que somos, nos preguntamos muchas cosas; ¿qué tipo de animales son? ¿qué ocurre si me pican? ¿cómo es su cuerpo? ¿dónde viven? ¿qué alimentos producen?

En el transcurro del trimestre hemos ido investigando, observando y asociando las cosas que hemos ido descubriendo.

Primero algunas ballenas hemos llevado al aula diferentes tipos de miel que hemos podido probar. María nos enseñó cómo las abejas fabrican este rico y dulce alimento.

También hemos aprendido la función de un apicultor/a, persona que se encarga de ayudar a la abejas en su proceso de fabricación de la miel, y gracias a la colaboración de algunos compañeros/as y familias del aula, hemos tenido la oportunidad de observar de manera directa y manipular algunos objetos necesarios para ello, tales como; panales y colmenas de distintas generaciones, ahumadores para dormir a las abejas y la vestimenta necesaria.

Otro día, después de conocer los múltiples usos de la miel, realizamos un taller de cocina donde preparamos unos tentempiés con miel, riquísimos para almorzar y otros más para que pudieran probarlos nuestras familias.

Ahora, sabemos que hay muchos tipos de abejas organizadas dentro de una colmena: abejas obreras, zánganos y la abeja reina, cada uno con su función. Sabemos también que los sabores de la miel cambian según la flor de procedencia, y lo más relevante, hemos aprendido la gran importancia que tienen la abejas para la conservación de la biodiversidad, y para la vida de todos los seres vivos.

Alumnos/as de 3 años.

NADARÍN

Las ballenas no hemos dejado de soñar con el agua.

Durante este tiempo nos hemos adentrado en las grandes profundidades del mundo marino de Nadarín y hemos nadado entre los lugares más recónditos no sólo del mar, sino también de los ríos y de los océanos, y por ello hemos descubierto las maravillosas criaturas que allí se encuentran: medusas, anémonas, tiburones, ballenas, pulpos, gambas, arañas de mar, tortugas, delfines, etc.

Tras una exhaustiva observación, hemos podido hacer nuestras propias creaciones artísticas a través de diversa técnicas, – pintando, rasgando y pegando tiras de papel- hasta conseguir la silueta de algunas de estas especies elegidas por los niños y niñas.

A partir de introducir a Pepinilo y Nadarín en el acuario de nuestro aula, hemos analizado las diferencias y similitudes entre ellos y con el resto e criaturas que aparecen en el cuento de «Nadarín».

En las sesiones de alfabetización visual, hemos elaborado una reinterpretación de las ilustraciones de dicho cuento mediante técnicas de estampación con cuños, acuarelas, sal y alcohol. De este modo, hemos conseguido un efecto abisal y oceánico.

Peces de colores, peces rojos y medusas juntos en las profundidades… ¡para crear nuevas amistades!

«Vamos a la mar,

a comer pescado.

Fresquito y asado,

en sartén de palo.»

Alumnos/as de 3 años.

JUEGOS DE CORRO

En la escuela -en patios y aún en aulas-, los grupos infantiles siguen transmitiendo activamente esa cultura recibida (de letras, juegos, gestos, movimientos y desplazamientos), ya sea verbal o gestual.

En algunos casos, el educador impulsa los mecanismos transmisores, conecta la ardua tarea escolar con los mundos imaginarios y dinámicos de la infancia anclados en el juego colectivo, transmitido, espontáneo, creativo.

Este es un recuerdo, de aquel patio, aquellos juegos, aquel día…, entresacando de la memoria (…)

Fragmento extraído de:

Cada cual atienda su juego

Ana Pelegrín

LA PÁJARA PINTA

ESTABA LA PÁJARA PINTA

SENTADITA EN EL VERDE LIMÓN,

CON EL PICO PICABA LA HOJA,

CON LA HOJA PICABA LA FLOR.

¡AY, MI AMOR,

CUÁNTO TE QUIERO YO!

ME ARRODILLO

A LOS PIES DE MI AMANTE,

ME LEVANTO PIDIENDO PERDÓN.

DAME UNA MANO,

DAME LA OTRA,

DAME UN BESITO

JUNTO A LA BOCA.

DARÉ LA MEDIA VUELTA,

DARÉ LA VUELTA ENTERA,

DARÉ UN PASITO ATRÁS Y HARÉ LA REVERENCIA.

PERO NO, PERO NO, PERO NO,

PORQUE A MI ME DA VERGÜENZA,

PERO SÍ, PERO SÍ, PERO SÍ,

PORQUE YO TE QUIERO A TI.

Juegos populares infantiles. (juegos de corro con mímica)

Arturo Medina

SALTA MIRALTA

SALTA MIRALTA,

TRENCA UNA GALTA;

SI LA GALTA CAU…

ADÉU-SIAU

El sac de danses. Juegos de acción

DESDE CHIQUITITA

DESDE CHIQUITITA ME QUEDÉ, ME QUEDÉ,

ALGO RESENTIDA DE ESTE PIE, DE ESTE PIE,

DISIMULAR QUE SOY UNA COJITA,

DISIMULAR,  LO DISIMULO BIEN.

QUE SALGA USTED,

O LE DOY UN PUNTAPIÉ

CON LA PUNTA DE ESTE PIE.

El sac de danses. Juegos de acción, saltos.

RATÓN QUE TE PILLA EL GATO

RATÓN QUE TE PILLA EL GATO

RATÓN QUE TE VA A PILLAR,

SI NO TE PILLA ESTA NOCHE,

MAÑANA TE PILLARÁ.

Mis primeros juegos. (Acción y motricidad de perseguir)

Ana Serna

ERAM SAM SÀ

ERAM SAM SÀ, ERAM SAM SÀ,

CULI, CULI, CULI, CULI,

CULI, ERAM, SAM, SÀ.

ARÀBIT, ARÀBIT,

CULI, CULI, CULI, CULI,

CULI, ERAM, SAM, SÀ.

ARÀBIT, ARÀBIT,

CULI, CULI, CULI, CULI,

CULI, ERAM, SAM, SÀ.

Cançoner infantil.

Aula 2 años.

EL CUENTO COMO OBRA DE ARTE

En general, los cuentos se emplean en la educación literaria del niño y la niña en sus primeras edades. El adulto conoce y el niño reconoce.

¿Por qué son tan valiosos estos cuentos?

Los cuentos, son muy ordenados y aseguradores, ordenan el pensamiento de los pequeños y les transmiten seguridad. Porque al ser estos cuentos modelos de exactitud sintáctica, entregan claves de construcción lingüística y ejercitan la memoria.

Enseñan al pequeño a descubrir su mundo próximo y a comprender sus relaciones primeras.

Esta semana en la escuela es un tiempo lleno de momentos mágicos, un tiempo en el que escuchamos un sinfín de historias, canciones y poemas que van construyendo poco a poco nuestra memoria poética.

Las maestras de 1 y 2 años han preparado una sesión especial de poesía cantada y cuento en verso, ha sido muy especial poder estar todos juntos.

Un cuento es, ante todo y esencialmente, una obra de arte.

Sara C. Bryant

Alumnos/as de 1 y 2 años.

NO ES UNA CAJA

El juego simbólico es el fruto de la capacidad humana de crear nuevos contextos y situarse a medio camino entre la realidad y la fantasía.

Es por ello que el juego forma parte de la condición del ser humano, es una conducta que realizan los niños y las niñas de todos los tiempos de forma espontánea.

Mientras el niño juega, interactúa con las personas y los objetos por curiosidad innata y por el simple placer de hacerlo.

Es una actividad libre y flexible, juegan por jugar, y de esta manera satisfacen y afirman su autoestima.

Mientras juegan tienen curiosidad sobre el mundo que les rodea porque se sienten activos, capaces y protagonistas. Experimentan y ponen en práctica sus habilidades, su imaginación, su inteligencia, sus emociones y sus afectos.

El juego proporciona placer y bienestar y es imprescindible para aprender.

Jugar para un niño y una niña, es la posibilidad de recortar un trocito de mundo y manipularlo para entenderlo.

Francesco Tonucci.

¡ Un niño tiene tantas cosas que aprender!

Alumnos/as de 2 años