Ens convertim en llauradors

Aquest mes de gener, les Ballenes hem fet una eixida molt especial a l’hort de Víctor, a Godella. Allí ens esperaven Paco i Mariquita, que ens havien preparat un matí ple de descobriments i aprenentatges.

Vam començar amb una activitat molt interessant: ordenar unes imatges per conéixer el procés de creixement de la creïlla, des de la sembra fins a la recol·lecció. Pas a pas, vam entendre com una simple llavor es transforma en aliment. Quan vam acabar… ¡sorpresa! En girar les imatges, vam descobrir que formaven un insecte. Investigant un poc més, vam aprendre que era l’escarabat de la creïlla.

Després ens vam convertir en autèntics exploradors. Seguint un mapa, vam recórrer l’hort per anar endevinant els noms dels diferents cultius i arbres. Observàvem, pensàvem i compartíem idees, aprenent a mirar la natura amb ulls curiosos.

Finalment, va arribar el moment més esperat: vam plantar les nostres pròpies creïlles als cavallons. Amb les mans a la terra i molta il·lusió, vam deixar-les ben tapadetes, sabent que la natura farà la seua feina. Paco i Mariquita ens van dir que podrem tornar a finals de maig per a recollir-les… i ja estem comptant els dies!

Ha sigut una experiència preciosa, plena d’aprenentatges i contacte amb la natura. Les Ballenes continuem creixent… igual que les nostres creïlles!

Visita al museu de l’arròs

Aquest mes de desembre, les Ballenes hem fet una eixida al Museu de l’Arròs de València. Hem entrat en un espai ple d’història, amb màquines grans i sorolls curiosos que ens han ajudat a entendre millor d’on ve un aliment tan nostre i tan estimat.

Ens van explicar i mostrar la maquinària utilitzada en tot el procés, i vam observar amb molta atenció com el gra passa de ser integral, amb la seua closca, a convertir-se en l’arròs blanc que arriba a les nostres cases.

També vam tindre temps per experimentar. Per equips, vam “cuinar” el nostre arròs, treballant junts i seguint els passos amb molta il·lusió. Fent una activitat de coloració cooperativa, compartint materials i demostrant que sabem organitzar-nos i ajudar-nos els uns als altres.

Ha sigut una visita molt enriquidora, on hem aprés d’on ve l’arròs que mengem, tan impornat en la nostra cultura, hem conegut part de la nostra tradició i hem gaudit d’una experiència diferent fora de l’aula.

A més, aquesta experiència ens ha inspirat a preparar una exposició sobre l’arròs i la nostra Albufera. Estem investigant, compartint el que sabem i descobrint la importància d’aquest entorn tan valuós per a la nostra terra.

Les Ballenes continuem descobrint el món, pas a pas… ¡i gra a gra!

Anem al teatre

Aquest mes de novembre, les Ballenes hem viscut una experiència molt especial. Hem anat a la Sala L’Horta per gaudir de l’obra de teatre “Elmer, l’elefant multicolor”.

Des del primer moment, la història d’Elmer ens va captivar. Hem conegut un elefant molt diferent dels altres, ple de colors i amb un gran cor. A través d’ell, hem descobert que ser diferent és una riquesa i que no cal amagar allò que ens fa especials.

L’espectacle, ple de música, humor i tendresa, ens va fer riure, cantar i també reflexionar. Elmer ens ha ensenyat que destacar no és cap problema, sinó una oportunitat per brillar amb llum pròpia. En un món on a vegades tots semblen iguals, ell ens recorda la importància de ser nosaltres mateixos i d’acceptar els altres tal com són.

Va ser un cant alegre a la convivència i al respecte. Hem entés que la diversitat ens fa més rics i que, fins i tot en un món de grisos, un toc de color pot canviar-ho tot.

Hem tornat a l’escola amb el cor ple de colors i amb un missatge molt clar: cadascú de nosaltres és únic i això és el que ens fa meravellosos.

Una visita muy especial

¡Tuvimos un día muy dulce en la escuela! La abuela de nuestra compañera Carla vino a compartir con nosotros su receta especial de bizcocho de limón. Los niños estaban muy atentos mientras nos contaba todos los secretos para que el bizcocho quedara esponjoso y delicioso.

Seguimos la receta paso a paso, escuchando atentamente.

Después, nuestro cocinero Miguel se encargó de hornearlo, siguiendo la receta al pie de la letra. Mientras esperábamos, Miguel nos enseñó cómo funciona el horno y nos explicó algunos trucos de cocina, lo que hizo la experiencia aún más interesante y divertida.

Cuando el bizcocho estuvo listo, todos los niños pudieron ver el resultado y disfrutar de la merienda: una deliciosa tarta de limón que ellos mismos habían ayudado a preparar. La combinación de historia familiar, aprendizaje y sabor convirtió la actividad en un momento muy especial que todos recordaremos.

¡No solo aprendimos a cocinar, sino que también compartimos risas, curiosidad y, por supuesto, un delicioso bizcocho!

Science en acción

En continuidad con el proyecto de octubre “¡Un rato con cada plato!”, en Science hemos seguido investigando el mundo de los alimentos desde una perspectiva más científica. Después de hablar sobre la alimentación como necesidad básica y descubrir nuevos sabores gracias a la participación de las familias, nos adentramos ahora en la parte más curiosa y experimental: las semillas y los huesos de las frutas.

Partimos de una pregunta sencilla:
¿Qué diferencia hay entre una fruta con hueso y una fruta con semillas?
A través de la observación directa, los niños y niñas exploraron el interior de diferentes frutas, comparando tamaños, texturas, colores y formas. Descubrieron que no todas las semillas son iguales: algunas son diminutas, como las de la granada; otras, suaves y gelatinosas, como las de la uva; y otras sorprendentemente grandes, como el hueso del aguacate. Esta primera etapa nos permitió generar un pensamiento más analítico y organizar la información de forma natural.

Con toda esta exploración surgió una nueva inquietud:
¿Se comportan igual todos estos huesos y semillas?

Para responderla, diseñamos un experimento centrado en un concepto clave de Science: la flotabilidad. La propuesta consistía en comprobar qué semillas flotaban y cuáles no. Para ello, utilizamos dos recipientes grandes que llenamos de agua. Pero antes de hacerlo, nos planteamos otra cuestión: ¿Cuántos litros caben en cada recipiente?
Los niños realizaron sus propias estimaciones, discutieron entre ellos, justificaron sus ideas y después contrastaron sus hipótesis midiendo de manera práctica. Este paso fue esencial para comprender que la ciencia también implica calcular, probar, equivocarse y volver a intentarlo.

Una vez preparados los recipientes, fuimos introduciendo una a una las semillas y los huesos: semillas de uva, granada, hueso de aguacate y otros materiales que los niños quisieron comparar.

Cada lanzamiento era un momento de expectación. Algunos materiales flotaban de inmediato, otros se hundían sin dudarlo y algunos parecían tomar la decisión lentamente. Las reacciones de los niños reflejaban sorpresa, alegría y, sobre todo, auténtico interés por entender por qué ocurría lo que ocurría.

A lo largo del experimento, fuimos registrando observaciones, comparando comportamientos y buscando explicaciones. De manera espontánea, los niños conectaron el peso, el tamaño o incluso la forma de los huesos con lo que pasaba en el agua, demostrando que el aprendizaje científico nace del asombro, la pregunta y la experimentación real.

Esta actividad, aparentemente sencilla, se convirtió en una experiencia completa que integró pensamiento lógico, observación, lenguaje, autonomía y colaboración. Una invitación a mirar la alimentación con otros ojos, más curiosos y más científicos, reforzando así el vínculo entre el proyecto global del mes y nuestro trabajo en Science.

Seguimos avanzando, descubriendo y preguntándonos cosas nuevas, porque la ciencia —igual que la comida— se disfruta mejor cuando se comparte.

¡Un rato con cada plato!

Este mes de octubre hemos estado metidos de lleno en el proyecto “¡Un rato con cada plato!”, una propuesta que nos ha permitido aprender un montón sobre la alimentación de una forma divertida y muy cercana. La comida no solo nos ayuda a crecer y tener energía, sino que también es un momento social en el que hablamos, compartimos y disfrutamos juntos.

Durante estas semanas hemos explorado qué comemos, cómo lo comemos y por qué algunos alimentos nos gustan más que otros. Hemos observado, tocado, olido, probado, comparado… ¡y cada día descubrimos algo nuevo!

Además, gracias a los retos semanales del fin de semana, muchas familias nos han ayudado trayendo frutas que no conocíamos. Esto nos ha permitido probar sabores nuevos y abrir la puerta a hábitos más saludables, mientras desarrollamos nuestro sentido del gusto de forma natural y divertida.

Y no solo hemos aprendido dentro del aula. A través de la observación de nuestro entorno, ¡descubrimos que en el jardín de la escuela tenemos un jinjolero! Algunas familias incluso nos trajeron jinjoles al aula, así que hemos tenido la oportunidad de probar este fruto tan especial, que la mayoría de los niños y niñas no habían saboreado nunca. Estaban encantados de descubrir algo que habían visto en el jardín, que conocían tan de cerca y a su vez, la gran mayoría desconocía el sabor.

Ha sido un mes lleno de descubrimientos, experimentos y momentos compartidos.


Seguimos aprendiendo y disfrutando… ¡bocado a bocado!

Exposición “¿Quién trabaja en la escuela?”

Durante este mes de septiembre hemos estado inmersos en el proyecto “A la escuela con mi cuerpo”, una propuesta pensada para ayudar a los niños y niñas a reconocer su entorno, orientarse en los diferentes espacios del centro y descubrir a las personas con las que convivimos día a día.

Como parte de este recorrido, hemos preparado la exposición “¿Quién trabaja en la escuela?”, un trabajo muy especial realizado por los alumnos y alumnas.

Los niños y niñas se han dedicado a observar, conocer y retratar al personal de la escuela: maestros, especialistas, conserje, personal de comedor, limpieza… A través de sus dibujos y conversaciones, han compartido qué funciones cumple cada persona y por qué su labor es importante para que la escuela funcione.

El resultado es una muestra llena de ternura, color y aprendizajes, donde cada retrato refleja no solo lo que han visto, sino también el cariño y la cercanía con quienes les acompañan cada día.

¡Ha sido muy divertido ver como trabajadores y familias intentaban adivinar quien había detrás de cada retrato!

¡Estamos muy orgullosos de nuestros artistas, su mirada curiosa y de todo lo que han descubierto!